El nuevo mandatario de EE UU, lleva consigo a un “viejo conocido” de Ortega y A.L

Reaccion central/T.N

Arturo Valenzuela Bowie, nacido en Concepción (Chile), politólogo y académico chileno-estadounidense, ahora profesor titular de Gobierno y director del Centro de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Georgetown (EEUU) es la opción del presidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden, para dirigir la política de su administración hacia América Latina y el Caribe.

Valenzuela es un “viejo conocido” de los nicaragüenses y es un conocedor de la historia nacional reciente del país. Fuentes diplomáticas confirmaron que el veterano diplomático volverá a trabajar con un gobierno demócrata, esta vez en una situación muy diferente a la que vivió el presidente Barack Obama, para quien laboró de 2009 a 2011 como Subsecretario de Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos.

Valenzuela es un experto en los temas de la democracia, la política latinoamericana, reformas constitucionales y electorales. Antes de Obama, el Presidente Bill Clinton lo nombró Subsecretario de Estado Adjunto para Asuntos Interamericanos en el Departamento de Estado y durante su segundo mandato, Valenzuela fue nombrado Asesor Especial del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional y Director Jefe de la Dirección sobre el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca.

Tiene un doctorado en Ciencias Políticas por la Universidad de Columbia y Bachelor of Arts summa cum laude en Ciencia Política y Religión por la Universidad de Drew.

Valenzuela encarará un período sumamente “caliente” en América Latina, con la consolidación de los regímenes dictatoriales en Cuba, Nicaragua y Venezuela, el retorno del partido de Evo Morales al poder, del kirchnerismo en Argentina y el debilitamiento de las democracias en Brasil, Chile y México.

Arturo Valenzuela, derecha, en su última reunión con Daniel Ortega en Managua.

El 29 de octubre de 2010, Valenzuela, entonces secretario de Estado Adjunto de Estados Unidos para Latinoamérica, se reunió durante dos horas con Daniel Ortega y Rosario Murillo en la “Secretaría del FSLN” en Managua.

Acompañado del entonces embajador de Estados Unidos Robert Callahan, Valenzuela pudo entrevistarse con autoridades del gobierno, como el canciller Samuel Santos, el presidente de la comisión del Exterior de la Asamblea Nacional, a cargo del ex diputado Francisco Aguirre Sacasa, con quien tuvo un encuentro privado en su casa, y con dirigentes políticos.

Oficialmente se dijo que Valenzuela y Ortega habían hablado de temas diversos con énfasis en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, el diplomático estuvo un día antes en San José, Costa Rica, en momentos de un incremento de las hostilidades en la frontera. El gobierno tico había acusado al Ejército de Nicaragua de invadir su territorio.

También, la visita de Valenzuela se dio una semana después de que el diario The Washington Post llamara hipócritas a los países de la Organización de Estados Americanos por condenar el golpe en Honduras y guardar silencio sobre las “violaciones de la Constitución” cometidos por Ortega.

Valenzuela fue muy discreto en el abordaje de los temas conflictivos, ya que ese año habían arreciado las denuncias de violaciones del régimen a los derechos humanos y la creciente concentración de poder en sus manos.

“En esta conversación (con Santos) repasamos una cantidad de temas que tienen que ver con la relación bilateral, también con la situación regional”, dijo Valenzuela a medios sandinistas.

Explicó que su país estaba buscando cómo tener “una colaboración efectiva, hacia adelante” con Centroamérica, en temas de interés común para ambas partes, que no mencionó.

El entonces diputado Francisco Aguirre Sacasa le entrega su libro a Valenzuela en el marco de la visita.

El responsable de la oficina para el hemisferio occidental visitó a la jefa de la Policía Nacional, Aminta Granera, lo que no cayó bien en los círculos sandinistas al darle un perfil muy parecido al que dio al canciller Santos y al propio Ortega.

Valenzuela inició su único día de visita a Managua reuniéndose con representantes de organismos defensores de los derechos humanos y de la sociedad civil, organizada por la embajada de EE.UU.

Valenzuela tuvo tiempo para reunirse empresarios y cerró con Daniel Ortega.

“El problema del narcotráfico y de la inseguridad ciudadana” no se da “si hay, efectivamente, una cooperación fluida, clara y decidida por parte de todos los países”, afirmó Valenzuela tras reunirse con el autócrata.

Dentro de los temas abordados, también estuvieron los referidos a la resolución “integral” de los problemas de seguridad a través de instituciones policiales y de justicia, reveló Valenzuela, quien destacó el “diálogo franco” de casi dos horas que sostuvo con Ortega.

El embajador estadounidense, Robert Callahan, señaló que “fue una conversación muy buena sobre temas de cooperación y las elecciones” en Nicaragua de noviembre de 2011, comicios que fueron usurpados por Ortega.

Al terminar el encuentro, Ortega tuvo palabras similares a las de la semana pasada cuando pidió al presidente electo Biden un cambio en las relaciones con su régimen.

Hace casi diez años, Ortega dijo: «Resulta fundamental, imprescindible, la coordinación entre nuestros pueblos, nuestros organismos, las diferentes especialidades que están atendiendo estas tareas, en nuestro caso el Ejército, la Policía, Poder Judicial, son factores fundamentales para el combate contra el narcotráfico y el crimen organizado».

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